sábado, noviembre 24, 2007




Estas fotos formaron parte de la reciente exposición de Isabel Gandía en El Café Seda del Viejo San Juan. Isabel retrata a sus amigas, compañeras, compinches, artistas todas, con cierta intimidad que parecería privilegiar lo minúsculo, lo sensual de la amistad y de esa dinámica de minuciarnos unas a otras. Isabel captura un fragmento decisivo de la personalidad de cada una de estas retratadas. En las fotos: Ileana Cabra-miembro de La Calle 13; Ilang Ilang Gutiérrez, corista de Cultura Profética; Libertad Ayala, fotógrafa profesional.
Isabel Gandía, la fotógrafa, nació en San Juan, Puerto Rico en 1980. Libra. Gemela idéntica de Lourdes, su otra mitad. Criada en un ambiente liberal. Madre de Kiara. Fotógrafa. Amante de la libertad. Dice no puede vivir sin la música. Fiel creyente de las leyes del karma. Leal. Espiritual. Tímida. Enamorada de la vida. Quisiera llegar a conocer cada rinconcito del mundo. Curiosa. Piensa que tiene que probarlo todo, anque sea solo una vez. Amante del mar y del viento. En continua pelea con la computadora, pero aprende rápido. Siempre tiene prisa. En constante movimiento y cambio. Aborrece la cotidianidad.
José María Lima
En La sílaba en la piel: 24


Ciudad de las heridas
vuelve atrás esta tu cara de los espantos
milenarios
rescata al polen
dale tu cacharro al estiércol
moja tu índice
que la arena descanse de su sueño
y diga su historieta
al lado del asfalto
o en su ausencia
por un momento asesina
a los asesinos de las furias verticales
a los aniquiladores de la raíz precisa
a los encerradores de los abridores
a los atadores de los manantiales

a los burladores del buen odio.

viernes, noviembre 23, 2007

el lenguaje
calcula con rareza
cuando se trata de lunares.
como por ejemplo,

si te quita un lunar
y otro nuevo sale
en el mismo lugar
-en la cicatriz amorfa-
te dice que salió
de nuevo el lunar.

no es el mismo
lunar, no puede ser
el mismo lunar,

si algunas vocales
-como cráteres-los separan.
deambulo sobre el mismo ojo
porque tiene orillas en distintas regiones:
el "como" es un tropiezo, puente
que desemboca en un hades inventado.

por eso algunas palabras se suicidan
(algunas se lanzan) como peces beta
en una pecera demasiado limpia.

quiero apalabrar un rastro
un resto un fósil un escalón
que solo fractura las certezas
y los consensos con relación
al matiz de los abrazos. amenaza
constante del pliegue el simulacro
la comida en los mercados las llantas los cactus
las arenas las nieves las arañas y sobre todo
los hormigueros como música, sobre todo eso.
Yo nunca había querido escucharme
Era la parte que hacía bastante a la mala
No saber mi voz
No saberme con mi voz
No saber al verso ahí titubeante

cobrando vida en la o boquiabierta
(Como prisionero en mandarín, ese símbolo que sólo se explica)

Yo solté el papel y fue soltarme las muñecas
los ojos

los lagrimales las pupilas las pestañas los párpados
y los del otro ojo en ese mismo orden lagrimales
pupilas párpados pestañas
fue también soltarte tus párpados pestañas pupilas pupilas
fue también llamarte en la madrugada

a leerte con mis párpados a leerte con los párpados
de otros párpados (y pupilas) a leerte (sin papel)

miércoles, noviembre 21, 2007

tortilla de patatas

Por Eva Cabo
*Tomado de El arbol rojo

hoy hice tortilla de patatas,
sé que es una cosa que a veces hace mucha gente al mismo tiempo
sin darse cuenta
aunque este tipo de comportamiento compulsivo-
no estudiado-
es típico del mundo en que vivimos

la tortilla no es cualquier tontería,
no,
no lo es,
porque con el trabajo que da,
si sale mal,
te afecta

si sale bien,
te afecta

si comes mucha,
te afecta

si comes poca
igual te quedas con ganas de más así que también te afecta

la tortilla sirve para explicar verdades absolutas del mundo,
se le puede echar la culpa del cambio climático,
de que no haya ganado tu equipo de fútbol,
del tráfico, las malas notas,
los problemas en el trabajo

yo digo tortilla,
y sin embargo estoy hablando al mismo tiempo
de huevos, patatas, aceite, sal al gusto, pimiento, cebolla

y cada una de esas cosas tiene una vida propia:
tener vida propia es tener un rinconcito dentro de ti
al que no se atreve a entrar nadie

hoy declaro:
comí tortilla,
me afecta
Estoy tan llena de México que me da miedo andar perdida en la tierra de Ann parecerme a Irizelma y escribir sobre pirámides, zapotecas, mixtecos, mayas, me da miedo que México se me vaya por algún recoveco, que se disipen las fiebres que me arropan, quisiera México, Cosoltepec, Oaxaca, la playa caribeña de Vania, los poemas canadienses de Oana, los rumanos de Anto, los versos seseados de Lauri, los garbancitos de Eva, las rubias injustas que no bailan tango de Pat, la frescura tierna de Brenda que no puede mezclar mezcal y tequila o se convierte en una amenaza trasnochada, las traducciones y los raps con María Luisa, las canciones con cora de la Sarah, las nubes de Rebeca y las gomas del carro que se explotan en el medio de la nada y potencian para mejor. Quiero vivir en la amenaza de la música, de las calles como hormigueros, de los espantos, la amenaza de comerme una tostadita de pulpo en la plaza de Coyoacán, de no encontrar las llaves de Nicole debajo del tiesto, la amenaza de los besos que el tren solo devuelve como un oráculo.
Nicole nombra los extravíos con la certeza de las playas en las que la única salida resuena en costalitos de versos, la certeza de las ciudades que nos traen toda la música que se puede escuchar a la distancia de la sombra, que nos regala fiestas con luces que nunca imaginamos, con la certeza con la que recibimos sudores de todo México oyendo ese ritmo que pesa, con toda la distancia que se puede tener de ely guerra en una zona v.i.p (y no hablarle, no decirle nada ni fotos, ligarle su recorte y su nariz y las fotos paparazzi de todos los que nunca supimos), con toda la certeza de las que llegan a los lugares en el momento justo que el tren de la mafia isleña, ella nombra con la certeza de los que han visto a residente en la lucha libre mexicana, en el mismo ring que fernandito en una esquina, desde el mismo lugar del que se agradece perder aviones las mujeres miran mientras bailan esperando su escolta, ella nombra con certezas otras que van mas allá de las ausencias.

jueves, noviembre 15, 2007




La foto de despedida de Huajuapan de Leon es una entrada azul a una casa amarilla y oxidada.

martes, noviembre 13, 2007

En el albergue

Karen y el chapulín

Ana


Estefania

Los que ya no hablan el mixteco en Cosoltepec, México



El hijo de la Sra. Rodríguez, el tío de Ana


La Sra. Rodríguez, de 100 años


La que bajaba todos los días del cerro del faisán

Otro tío de Ana


Los que aún hablan el mixteco en Cosoltepec, México